martes, 28 de febrero de 2012

El Síndrome de Wendy o el no permitir la madurez

En el año 1983 el Dr. Dan Kiley describió en su libro El síndrome de Peter Pan a aquellas personas, principalmente varones, que se niegan a crecer y asumir responsabilidades y se convierten en "adultos niños" o en personas que no llevan una vida acorde con la edad que tienen.

No obstante, para que pueda existir un Peter Pan, es preciso alguien que apoye y sostenga dicho estilo de vida, allí surge lo que el mismo Kiley llama "el Sindrome de Wendy" o el "dilema de Wendy". Como señala el psicólogo Ángel Marín Tejero: "Tras un Peter Pan siempre tiene que haber una persona, hombre o mujer, dependiendo del caso, que se encargue de hacer todo aquello que no hace él. Peter Pan no existe si no hay una Wendy que le aguante".

Características de Wendy

El Síndrome de Wendy se refiere, en suma, a la incapacidad para asumir que las personas necesitan hacerse responsable de sus propias vidas y no precisan de "padres sustitutos" para el resto de la vida.

María Rodriguez, señala alguna de las características que acompaña a esta compulsión por cuidar de otros:
  • Sentirse imprescindible o suponer que la otra persona no podrá arreglárselas sola sin su presencia.
  • Hacer una lectura del amor en función de sacrificio y resignación.
  • Evitar a toda costa que alguien se enfade.
  • Intentar continuamente hacer feliz a la pareja, aun a costa de sus propios sentimientos.
  • Insistir en hacer las cosas por la otra persona.
  • Pedir perdón por todo aquello que no ha hecho o que no ha sabido hacer.
  • Necesidad imperiosa de cuidar del prójimo, aun más allá de lo razonable, convirtiéndose en madre/padre protectora.
  • Convertirse en un progenitor o progenitora en la pareja.
A menudo es difícil detectar estas características especialmente porque las personas ven en estas acciones algo positivo, y no se detienen a pensar que probablemente esconde una situación no sana.

Origen del trastorno

Según los especialistas, este trastorno de la personalidad puede afectar por igual a varones y mujeres, pero es más común en el ámbito femenino, probablemente porque es mejor visto que una mujer se comporte de esta manera.

La psicóloga Pilar Arocas opina que en una sociedad donde la mujer suele llevar el mayor peso del cuidado y atención de una familia, es fácil que esta situación se manifieste en la vida adulta, con mujeres que creen que es su responsabilidad hacerse cargo de otros aunque actúen de manera irresponsable.

Lo que hay en el fondo es un miedo patológico a ser rechazado/a y al abandono, eso la lleva a suplir las necesidades de otros más allá de lo recomendable, no permitiendo que la otra persona se haga cargo de sus responsabilidades.

Casado/a con una Wendy

Para quien tenga dificultades para hacerse responsable de su propia vida y actúe como un "adulto-niño", puede resultar cómodo vivir al lado de alguien que tenga el Síndrome de Wendy, no obstante, se potencian mutuamente y esa situación hace que no perciba el daño que recibe al no ser obligado/a a madurar.

Esta misma situación lleva a una sobre protección desmedida de la pareja convirtiéndose en madre/padre de alguien con el cual debería tener una relación de equidad.

El constante deseo de agradar a la pareja más allá de lo razonable puede hacer que se desarrolle el Síndrome de Burnout (o también llamado del quemado/a), es decir una persona que termine con otro tipo de afecciones psicológicas por estar constantemente ocupada en satisfacer a otros despreocupándose de sí misma y terminando en una situación donde siente que ya no puede dar más, provocando ansiedad, depresión y otras conductas asociadas a la sensación de incapacidad.

A la larga se torna en un ciclo mal sano, la persona tiene miedo al rechazo y al abandono, por lo tanto, hace todo lo posible para que la pareja sea ayudada, aun cuando él o ella sean irresponsables e inmaduros, no obstante, eso crea las condiciones para que se produzca precisamente lo que más teme.

Salir del círculo vicioso

Una persona con este trastorno necesita ayuda, pero para que eso se produzca necesita saber que tiene un problema que puede traerle consecuencias serias y desagradables en su vida.
La psicóloga Pilar Arocas, propone algunas posibles soluciones a esta afección:
  • Establecer relaciones equitativas con las personas: escuchar activamente los problemas de los demás, pero sin sentirse obligado por ello a resolverlos. Para eso es preciso establecer límites de lo que le corresponde y de lo que no.
  • Incrementar la autoestima personal.
  • Aprender a decir NO, como una forma de auto afirmación de sí mismo/a..
  • Entender que cada persona es responsable de su vida, a menos que se esté en la presencia real de un niño, pero aun a los infantes es necesario ayudarles a asumir sus responsabilidades.
  • No asumir los deberes y responsabilidades del otro.
  • Ser consciente de que los cambios de hábitos son lentos, no se producen de la noche a la mañana.
  • Pedir ayuda profesional.

Conclusión

Siempre hay personas que aparecen ante los ojos de los demás como si fueran muy buenas parejas porque se ocupan de "tapar" los problemas que ocasiona una persona irresponsable e inmadura que no se hace cargo de su vida. No actúan con sus parejas en términos de igualdad sino como padre/madre, ocasionando que el individuo con el que están unidos no madure.

Una situación así es una bomba de tiempo que tarde o temprano puede hacer mucho daño, por lo tanto es necesario prevenir en algunos casos y corregir en otros.

viernes, 24 de febrero de 2012

¿Cuáles son los Efectos y las Causas Posibles del Suicidio?

¿Cuáles son los efectos del suicidio?

Los efectos del comportamiento suicida o del suicidio de amigos y familiares son a menudo devastadores. Las personas que pierden a un ser querido por suicidio (suicidio sobrevivientes) están más en riesgo de estar preocupado con el motivo del suicidio, mientras que quieren negar u ocultar la causa de la muerte, preguntándose si se podría haber evitado, con sensación de culpa de los problemas que precedió al suicidio, sensación rechazada por sus seres queridos, y marginados por los demás. Sobrevivientes pueden experimentar una gran variedad de emociones en conflicto acerca de los fallecidos, todo sentimiento de intensa tristeza por la pérdida, el sentirse impotente para prevenirlo, anhelo de la persona que perdió, la ira en los fallecidos por tomar su propia vida para en caso de que el suicidio se llevó a cabo después de años de enfermedad física o mental de su ser querido.

Las personas abandonadas por el suicidio de un ser querido tienden a experimentar el dolor como reacción a esa pérdida. Los síntomas de dolor que pueden ser experimentados por los sobrevivientes de suicidio son intensa emoción y ansias de los fallecidos, gravemente pensamientos intrusivos acerca de la pérdida de un ser querido, la extrema sensación de aislamiento y el vacío, evitando hacer las cosas que traen recuerdos de los difuntos, problemas nuevos o empeorados a la hora de dormir, y no tener interés en las actividades que la víctima solía disfrutar.

¿Cuáles son algunas causas posibles del suicidio?

Circunstancias de la vida que pueden preceder inmediatamente a alguien cometiendo suicidio incluyen el período de tiempo de al menos una semana después de la aprobación de la gestión de un hospital psiquiátrico o un cambio repentino en la forma en que aparece la persona a sentirse (por ejemplo, mucho peor o mucho mejor). Un ejemplo de una posible aceleración (precipitación) para el suicidio es una pérdida real o imaginaria, como la ruptura de una relación romántica, la pérdida (en especial si por suicidio) de un amigo, la pérdida de libertad, o la pérdida de otros privilegios.

Armas de fuego son, como mucho, el medio más común que la gente tome por su vida, lo que representa casi el 60% de las muertes de suicidios por año. Las personas mayores tienen más probabilidades de suicidarse utilizando un arma de fuego en comparación con personas más jóvenes. Aunque las armas de fuego son el modo más común de suicidio de las personas, la sobredosis de medicamentos es la forma más común de una persona atentar contra su vida.

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jueves, 23 de febrero de 2012

Parejas disparejas

Existen un sinnúmero de parejas disparejas que son muy felices. La tradición entiende que esta felicidad se debe a que "se complementan y enriquecen mutuamente".

Una pareja, por definición, es la suma de dos personas que tienen entre sí alguna correlación, analogía o semejanza y "dispareja" viene de dispar que significa ser diferente o lo contrario a otra cosa.

Cuando decimos parejas disparejas generalmente nos referimos a algún rasgo físico de las personas, una pareja de un gordo y una flaca o de una persona con bastante mayor edad que la otra. También, puede referirse al temperamento desigual de la pareja, como que el sea muy serio y ella muy alegre, o ella parca en el hablar y el extremadamente locuaz. La pregunta que entonces mucha gente se hace es ¿Cómo pueden ser atraídas dos y ser felices personas disparejas? La respuesta está en los intereses. El primer encuentro entre las personas disparejas no es como todos. Las parejas que se atraen por lo físico o temperamental les basta tal vez solamente una mirada y van directo a la seducción. El enamoramiento suele ser más rápido, más emocional y menos racional. Incluso, llegan a la vida en común de forma más apresurada. Los "disparejos" requieren algo más. Como la otra persona no es su modelo o imagen del ser a quien mentalmente se supone como posible pareja, normalmente primero se le conoce tras una presentación, luego vienen las conversaciones, se genera la amistad y poco a poco se van dando cuenta que a pesar de las diferencias, los dos armonizan en muchas cosas. Un día se dan cuenta que poseen intereses comunes que les hace compartir momentos, trabajos, lugares, lecturas, películas, obras de teatro, gustos en la comida, concepciones de vida, sentimientos religiosos, diversiones, problemas, negocios, formas de ser, concuerdan en la forma de educar a los niños, en cómo administrar su vida, existe avenencia entre ellos, desean las mismas cosas, persiguen iguales objetivos en la vida y comienzan a tomar conciencia que coinciden en tantas cosas que podrían vivir juntos, formar un hogar y ser una feliz pareja sólo "dispareja" en apariencia.

Estos "disparejos" son más racionales en el amor porque "piensan" que pueden convivir juntos. La emoción del enamoramiento aparece después de conocerse como son cada cual y no al revés. Primero usan la razón y después llega el atolondramiento amoroso. La experiencia demuestra que es más frecuente la separación de las parejas "normales" que las parejas "disparejas". En ambos casos es la falta de intereses comunes lo que produce las rupturas.

La experiencia demuestra que es más frecuente la separación de las parejas "normales" que las "disparejas"

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miércoles, 22 de febrero de 2012

El amor es ciego

Las emociones, entre ellas el amor, pueden tomar el control de nuestra racionalidad y hacernos ciegos e irracionales.

La ciencia está demostrando que "el amor es ciego" como se afirma universalmente. Las emociones son la expresión más acorde a nuestros instintos. Sentimos miedo para sobrevivir. Cuando se hace presente el peligro, nuestro organismo, sin que intervenga la razón y el pensamiento, emite señales y provoca un complicado mecanismo que dispara la adrenalina en nuestra sangre, la cual nos prepara para enfrentar la amenaza o huir con una fuerza que nos sorprende. Otra emoción, la rabia y la ira nos nublan la mente y nos dotan de la agresividad necesaria para luchar en casos extremos por nuestra integridad ante un agresor que ponga en riesgo nuestra vida. Para evitar la tristeza cuidamos a nuestros seres queridos y valoramos la existencia. Pero, las emociones, todas funcionan más instintiva que racionalmente. Aunque no lo deseemos, el pavor, el pánico, el enojo, la alegría y la congoja pueden surgir fuera de nuestro centro de comando racional. Reímos o lloramos sin pensarlo. Por eso las emociones, entre ellas el amor, pueden tomar el control de nuestra racionalidad y hacernos ciegos e irracionales.

Numerosos estudios están indicando que la compleja bioquímica del amor elimina en parte el pensamiento crítico que se pueda tener hacia el ser querido. Una madre cuando evalúa a su hijo o una persona cuando valora a su pareja tenderá a minimizar los juicios adversos sobre ellos por razones que van más allá que el juicio racional interesado. Científicos británicos del Colegio Universitario de Londres señalan que cuando las personas aman intensamente y observan a su pareja o hijos, las zonas cerebrales que tiene que ver con el pensamiento crítico y con los juicios negativos se desactivan. Literalmente, las neuronas que tienen que ver con esto se "apagan".

Por otro lado, un equipo de investigadores de la Universidad de California comprobaron que las personas enamoradas sobrevalúan a sus respectivas parejas y ven menos atractivas a otras personas.

Todo pareciera demostrar que somos ciegos ante los defectos del ser amado y parcialmente ciegos ante los encantos y atributos positivos de las personas que no gozan de nuestro afecto y pasión.

Esto, de manera general, es bueno para la relación de parejas y el amor materno filial, pero no debemos olvidar que como seres humanos somos entes pensantes y que el amor emocional no basta para ser felices. Se requieren metas y comunidad de intereses, formas de vida y pensamientos comunes, solidaridad, acuerdos de convivencia, intimidad y confianza. El amor debe ser a plena vista. aunque "invidente" buena parte del tiempo.

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martes, 21 de febrero de 2012

Hombres y Mujeres: ¿Diferentes?

El cerebro de las mujeres y hombres difieren y éste establece las destrezas, las capacidades y los comportamientos

¿Diferentes? ¡Si, absolutamente! Aunque ante la ley somos iguales y tenemos los mismos derechos, en esencia somos distintos. Pensamos y actuamos de diferente forma y nos comportamos acorde a nuestro género.

Las distinciones tienen un origen biológico, psicológico, histórico y social.

El cerebro de las mujeres y hombres difieren y éste establece, en buena medida, las destrezas, capacidades y los comportamientos. Si los cerebros del hombre y la mujer son y funcionan de forma desigual las aptitudes y maneras de ser, también lo serán. El doctor Francisco J. Rubia, catedrático de Medicina de la Universidad Complutense, en su libro ¿Qué sabes de tú cerebro?, indica que cada hemisferio del cerebro tiene funciones específicas. Así por ejemplo, el hemisferio izquierdo se ocupa de lo vinculado al lenguaje, y el derecho de las destrezas visuales y espaciales. En las niñas se desarrolla más el hemisferio izquierdo, mientras que los niños "prenden" más el hemisferio derecho. Por ello, los niños preferirían actividades como manejar una bicicleta, en tanto que las niñas tienden a ser mejores en el lenguaje.

El núcleo que controla la actividad sexual crece más en los varones y el cuerpo calloso. Otras zonas que manejan la actividad emocional son superiores en las féminas.

El comportamiento, las actitudes ante la vida y los intereses son del mismo modo afectados por patrones de conducta que se han impuesto durante milenios de civilización que contribuyen a que las personas se comporten conforme a su género. Entonces, el hombre y la mujer han desplegado intereses distintos. El hombre se concentra, se enfoca y se orienta hacia una meta. La mujer se interesa más en la forma de conseguir el objetivo y en la afectación que tendrá en las otras personas. Ante una complicación o problema, el hombre se ensimisma, se cierra para buscar la solución o evadirla, la mujer busca ayuda y explica su dilema a otras personas.

En la comunicación también hay variantes. En el amor el hombre es de pocas palabras. Una vez "conquistada" la mujer desaparecerá la "labia" que usó. Su esquema mental le dice que el ya le explicó todo lo que la ama y tenderá a no volver a hablar del tema si no cambia su status, es decir mientras la ame. La mujer, por el contrario al ser más sentimental requiere expresar y compartir su emoción y sus pensamientos tanto como sea posible para saber cuál es el estado del amor. La mujer requiere sentirse querida, amada, protegida. El hombre admirado y atendido. La clave es ¿Cómo manejar las diferencias para ser felices?...

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