martes, 19 de febrero de 2013

Abrazar a tu pareja fortalece el sentimiento de amor y conexión

La importancia del abrazoMuchos científicos y psicólogos recomiendan los abrazos como una forma muy especial de contribuir al bienestar físico-emocional. Pero la mayoría de las parejas no se da tiempo para abrazarse, mucho menos durante 20 segundos.

Sin embargo, diversos estudios arrojan interesantes resultados respecto al comportamiento y las relaciones humanas

Las investigaciones han demostrado que un abrazo de 20 segundos eleva los niveles de oxitocina, también conocida coloquialmente como la hormana del acurrucamiento.
Esta hormona se libera en nuestro cuerpo cuando nos sentimos cómodos y conectados, y le dice al cerebro “todo va bien”.

Después de un abrazo de 20 segundos de duración con la persona que quieres, se puede conseguir un pico en los niveles de oxitocina, así como una disminución de los niveles de presión sanguínea, tasa cardíaca, y los niveles de cortisol.

También nos sirve de guía para navegar en un mundo de complejas relaciones sociales recompensándonos el comportamiento social positivo con sentimientos de relajación y alegría, además la oxitocina producida en el cerebro favorece la confianza , la compasión y el perdón.

Asimismo, en las mujeres, libera un sentimiento de amor y conexión.

No en vano es la hormona que forja ese vínculo inquebrantable entre las madres y sus bebés, ahora la oxitocina también es reconocida como el estimulante humano de la empatía, la generosidad y la confianza.

El Dr. Paul Zak, también conocido como Dr. Amor, de la Universidad de Claremont, asegura que el cerebro humano produce oxitocina de forma natural durante el amamantamiento, el orgasmo, los abrazos, las caricias, cuando le das la mano a alguien, al bailar en pareja, durante un masajes, al realizar trabajo corporal y mientras se reza.

Zak prescribe al menos 8 abrazos al día para sentirnos más felices y conectados con la gente, así como para enriquecer nuestras relaciones sociales.
Por otro lado, según un estudio de la Universidad de Carolina del Norte y de Pittsburgh, cuando una mujer recibe estímulos como caricias, abrazos, mimos o masajes por parte de su pareja, se reducen su presión sanguínea y ritmo cardíaco.

También se ha comprobado científicamente que las mujeres casadas sometidas a un estrés extremo que toman la mano de su marido sienten un alivio inmediato al producirse un efecto apaciguador a nivel neuronal.
Por lo tanto, además de placenteros y tranquilizadores, los abrazos son terapéuticos, como las caricias y los mimos.

¿A qué esperas? Pon en practica la abrazoterapia. Los hay de oso, de espejo, de mejilla, de sandwich, de costado, de espalda y de corazón.

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lunes, 18 de febrero de 2013

¿Estamos perdiendo la capacidad de amar?

Según estudios de prevalencia en diferentes poblaciones, la Sociedad Española de Neurología (SEN) estima que al menos el 10 por ciento de la población mundial padece alexitimia, un trastorno neurológico que impide a las personas afectadas identificar las emociones que experimentan y expresarlas verbalmente.

No todos los pacientes presentan el mismo grado de afectación y es importante establecer una distinción entre la alexitimia primaria, producida porque las estructuras neurológicas vinculadas con las emociones están dañadas, y la secundaria, como consecuencia de un trauma emocional grave o por un desorden en el aprendizaje emocional.

"Los seres humanos somos capaces de sentir amor, odio, alegría, miedo, es decir, experimentar sentimientos y emociones gracias a un cerebro que lo hace posible, tanto estructural como funcionalmente, así como a relacionar dichos sentimientos con estructuras que hacen posible su verbalización, su materialización en forma de palabra", explica el Prof. Pablo Duque San Juan, Coordinador de la Sección de Neuropsicología de la SEN.

Al parecer, si se nace con alguna anomalía en las zonas cerebrales que se encargan de analizar y formular las emociones o se produce alguna lesión o disfunción que interrumpa el circuito de conexión entre estructuras, es cuando se puede generar la imposibilidad de verbalizar e identificar sentimientos.

La alexitimia primaria puede ser fruto de factores hereditarios, y en ese caso es común que comience a manifestarse en los primeros años de la infancia, pero también puede desarrollarse como consecuencia del propio desarrollo de alguna enfermedad neurológica.

"En los últimos años, las emociones han cobrado una extraordinaria relevancia dentro de la práctica clínica. Y aún más en el campo de la neurología, puesto que han pasado a ser consideradas un síntoma más en el diagnóstico de las enfermedades neurológicas", subraya Duque San Juan.

Traumatismos craneales, ictus o tumores cerebrales suelen ser las causas más frecuentes de alexitimia primaria adquirida, pero también otras muchas enfermedades neurológicas.

Así, por ejemplo, la esclerosis múltiple (EM) es un tipo de enfermedad que, en ocasiones, puede provocar con alexitimia. Además, hay investigaciones que indican que estos pacientes, por la dificultad que manifiestan para expresar las emociones, pueden aumentar su frecuencia de brotes.

La incapacidad para expresar las emociones también puede ser un síntoma temprano de la enfermedad de Parkinson (EP). Estudios recientes señalan que la alexitimia puede anteceder a los característicos problemas motores de la EP e incluso apuntan a una prevalencia de este trastorno en el 21 por ciento de los pacientes en tratamiento.

"Tradicionalmente, y como herencia de la corriente racionalista, se tendía a pensar que las emociones impedían el desarrollo de la razón y la lógica. Pero nada más lejos de la realidad. Las emociones influyen muchísimo en la atención, la memoria y el racionamiento, nos indican qué es lo importante y nos ayudan a tomar decisiones", aclara el experto.

Cuando no somos capaces de reconocer nuestras emociones, ni de interpretarlas, no podemos utilizar una información que es muy valiosa, lo que hace que sea mucho más complicado tomar decisiones y crear vínculos sociales.

En definitiva, "los trastornos emocionales en general -no sólo la alexitimia, si así la consideramos-, tienen que ser abordados para que los pacientes puedan llevar una vida más placentera con más calidad", concluye el coordinador de la SEN.

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viernes, 15 de febrero de 2013

Beneficios de los Pensamientos Positivos

Cómo pensar positivamente
Todo el tiempo escuchamos que tenemos que ser positivos, que tenemos que pensar bien y cambiar nuestra forma de ver la vida, pero ¿sabes por qué deberías hacer caso a estos consejos?

La vieja pregunta del vaso “medio lleno o medio vacío” es tan sólo una forma de darse cuenta de cómo ve la vida una persona, como un reto, o como un fracaso; con optimismo y esperanza, o con pesimismo y negrura.

Decenas de estudios han comprobado que la forma de pensar y ver la vida afectan tu realidad, no sólo del punto de vista externo, sino también interno. Tu salud, tu felicidad y tu forma de ser tienen mucho que ver dependiendo de cómo abordas la vida.

Hábito aprendido
Muchas personas creen que no pueden cambiar su forma de pensar, y que “así soy yo, ni modo”. Creen que se nace optimista y no hay forma de convertirse en uno.
Todo lo contrario, los pensamientos y la forma de ver la vida son un hábito, y como tal, se puede construir o cambiar. Por supuesto, como todo hábito, no es fácil cambiarlo pero con dedicación y constancia, se logran los resultados.

Pensamientos positivos y auto diálogo
Pensar positivo no es negarse a ver la realidad, o pensar en flores y pajaritos todo el día. Pensar positivo significa que tu forma de ver los problemas y contratiempos de la vida es diferente.
Pensar positivamente es hacerse consciente de todo lo que está bien, y lo que no está bien se puede enfrentar, con un resultado positivo.
El pensar positivamente comienza con lo que nos decimos en la mente durante el día. Esa cadena infinita de pensamientos que no ceden –pero que se pueden acallar con meditación – es la responsable de cómo vemos la vida y sus problemas.
Los pensamientos pueden ser positivos o negativos, y con práctica y entrenamiento, la gran mayoría se pueden convertir en positivos.
Algunos de los beneficios que obtendrás al cambiar tus pensamientos por positivos, y que han sido demostrados por investigadores, son:
  • Mayor felicidad
  • Mayor Paz
  • Incremento en longitud de la vida
  • Menor depresión
  • Menor Estrés
  • Mayor Salud Física

Cómo cambiar tus pensamientos
El primer paso es detenerse y darse cuenta de qué se está pensando. Practícalo. En la próxima situación estresante que tengas, en el auto, en el trabajo, con los hijos, observa qué estas pensando.

En el momento en que detectes un pensamiento que no te conviene, cámbialo por otro positivo.
Si alguien se te cierra en el tránsito, en vez de pensar “este cretino, y el tráfico de esta ciudad, me enloquecen, etc” piensa, “seguramente tiene más prisa que yo, soy afortunad@ por no haber chocado y por tener auto en el cual transportarme cómodamente.”

Algunos errores al pensar, que causan negatividad, son:

Personalizar.- Creer que todo está en tu contra y que todos te quieren hacer mal.

Catastrofizar.- Pensar que de toda situación va a suceder lo peor.

Polarizar.- Ver las cosas en extremos, blanco o negro. Tendencia perfeccionista.
Para cambiar este hábito debes monitorearte todo el día, detener los pensamientos negativos y cambiarlos por unos positivos, tratando de sentir la emoción positiva también.
Rodéate de gente positiva que te ayude a ver las cosas de otra manera. Estar con un quejumbroso te convertirá en uno también.

Practica “hablarte” positivamente. No digas o pienses de los demás algo que no dirías o pensarías de ti misma.

Repite afirmaciones positivas todos los días, a la hora que puedas, para acostumbrar a tu mente al cambio. 

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miércoles, 6 de febrero de 2013

¿Por qué otros son más felices que tu?

Tendemos a compararnos con los demás, y curiosamente solemos notar aquello que creemos que ellos tienen que nosotros carecemos.

Ya sea una casa más bonita, un trabajo mejor, mejores viajes, hijos más inteligentes, un perro mejor educado, etc… los demás parecen estar realmente contentos y satisfechos con sus vidas, y nosotros sufrimos en silencio. Cuando esto sucede nos preguntamos ¿por qué ellos si logran esa felicidad y yo no?

Quizá has escuchado la frase “el pasto del vecino siempre es más verde”. Crees que los demás están mejor que tu, pero en realidad eso es totalmente falso. ¿Sabes qué piensan los demás de ti? Quizá piensan que ojalá les fuera tan bien como a ti. ¡Si, de verdad! Por lo menos en algún aspecto de tu vida.


La realidad es que solemos estar atentos en los demás a aquellos aspectos en los que nos estamos sintiendo inseguros o inferiores. Nos comparamos con otros en ese tema, para evaluar si estamos muy mal o no tanto. Si tienes problemas de dinero, vas a estar notando la situación económica en otros, y por supuesto que vas a tender a notar todo lo que te haga ver que ellos están muy bien de dinero. Si tienes problemas con tu pareja, vas a estar observando cómo son las relaciones de los demás, y por supuesto notarás lo felices que ellos si son. ¿Verdad que si?

Sin embargo piensa en una cosa. Si tu tienes problemas de dinero, de pareja, con tus hijos, o de lo que sea, probablemente sueles disimularlos ante los demás y aparentar que todo está bien (quizá con excepción de alguien muy cercano a ti en quien si confíes tus problemas). Todos lo hacemos. No queremos notarnos débiles y derrotados ante los demás y por eso disimulamos nuestros problemas.

Esto significa que esas personas que estás admirando y envidiando porque tiene mejores situaciones de vida que tu, ¡en realidad no la tienen! Es un hecho que todas las personas tienen problemas que enfrentar. Algunos más que otros o de mayor o menor intensidad, pero seguro, todos tienen problemas, y la gran mayoría los disimula. Así es que esa vida “ideal” que estás viendo en tu vecino, probablemente no es tan ideal si la conoces a fondo, y si buscas con detenimiento, quizá te des cuenta que prefieres quedarte con tus problemas, ¡en vez de tener los que otros tienen!

El aprendizaje importante es que debes valorar tu vida, así como es, con tus propios retos y obstáculos, y no caer en engaños de que los demás son más felices, porque eso no es verdad. Disfruta la vida que tienes, pon atención en todo lo que está bien en tu vida así como es, incluso agradece los problemas que tienes porque son los que te corresponden a ti para crecer y superarte.

¡Sé feliz hoy!

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martes, 5 de febrero de 2013

Comer antes de las tres puede influir en la pérdida de peso

Si comes a esta hora, adelgazarásUn grupo de científicos españoles ha demostrado que comer más temprano ayuda a adelgazar. Así se desprende de los resultados de un estudio de la Universidad de Murcia, en colaboración con Harvard y Tufs (Estados Unidos) y publicado en el último número de la revista International Journal of Obesity.

De las 420 personas que participaron en el estudio (mitad hombres, mitad mujeres) y que estaban intentando adelgazar, aquellas que comían antes de las tres de la tarde, lograban una pérdida de peso más significativa que quienes dejaban el almuerzo para después de esa hora.

Durante 20 semanas los participantes siguieron una dieta mediterránea y se les dividió en dos grupos, los que comían temprano -al mediodía- y los comedores tardíos, teniendo en cuenta que en esta comida es en la que se ingieren el 40 por ciento de todas las calorías diarias.

Los resultados revelaron que quienes tomaban la principal comida del día antes de las tres, lograban reducir un 12 por ciento su peso corporal, frente a sólo el 8 por ciento de quienes comían pasada esa hora. Estamos hablando de alrededor de cuatro kilos de diferencia entre ambos grupos a pesar de que todos ellos comían lo mismo, hacían el mismo ejercicio, dormían las mismas horas, etc.

Marta Garaulet, catedrática de Fisiología de la Universidad de Murcia y autora principal de este estudio, subrayó la importancia de "seguir estudiando para observar si comiendo antes o después de esa hora, la misma persona adelgaza más o menos".

Posteriormente, analizaron el horario del desayuno y de la cena --comidas más pequeñas y menos energéticas-- y comprobaron que en ambos casos no influye en la pérdida de peso.

Además se examinaron otros factores que desempeñan un papel en la pérdida de peso como la ingesta de energía y el gasto calórico, las hormonas del apetito y la duración del sueño. Todos estos factores fueron similares entre ambos grupos. Sin embargo, la investigación confirma que los comedores tardíos desayunaron menos e incluso puede que se saltasen la primera comida del día.

Otra diferencia importante es que poseen una variante génica en el gen Clock, que codifica una proteína implicada en el reloj circadiano que marca los horarios de nuestro organismo. Y esto hace que sean personas nocturnas, que se acuestan tarde, duermen peor y tengan tendencia a la obesidad.

Por lo tanto, los expertos señalan que hay que fijarse más en la hora a la que comemos y no tanto en la cantidad. Ahora ya lo sabes, cambiar la hora en que comes puede significar una gran diferencia a la hora de adelgazar. ¿Te atreves a probarlo?

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