lunes, 5 de septiembre de 2011

¿Cómo recobrar la intimidad?


VERTE TAL COMO ERES
 
El adentrarte hacia el mundo real es fácil cuando encuentras las formas adecuadas de unificar tus pensamientos con tu sentir. Cuántas veces quizás hemos tratado de decir algo que nos quema en los adentros y por algo nos sentimos incapaces de poder plasmarlo con palabras y nos gana el recuerdo, las emociones, los sentimientos o quizás el mismo miedo. Abrir ese instante en tu vida, que aunque se encuentre en el pasado, está ahí latente pero nos hemos acostumbrado tanto a él que ya lo hemos convertido en parte de nosotros.

Quizá dirás hacia tus adentros que no es posible, que pueda ser una exageración pero estamos hablando de un proceso sutil que sucede en tu sentir que te irá paulatinamente arrojando a un proceso de autodestrucción seguro.
¿Por qué sutil? porque se irá gestando en tu inconciencia con el afán de protegerte de ese dolor de esas carencias, de esas insatisfacciones y frustraciones que en tu idea tienes o perdiste. Es por eso que nuestro mecanismo de defensa genera una falsa idea de lo que somos para no sentirnos incómodos y no salir del confort y la tranquilidad que en nuestra idea poseemos y que nos brinda una sobreestima… Sí, me preguntarás ¿cómo cruzar el umbral de dolor y tomar la decisión de revivir el pasado que recordar es volver a vivir?

Esta interrogante reviste de mayor peso cuando uno está sumergido en el resentimiento y el autoengaño, porque recordar esos momentos de frustración y derrota duele. Nada más te recuerdo que es una idea de las circunstancias, nada de eso es real y en la medida que te resistas a ver en ti el proceso de desintegración de tu personalidad lo será aún más.

En este andar llega el momento que no te das cuenta cuando te resistes a lo real porque has ido creándote una mascara para negarte a ti mismo y justificar tu razón al dolor y la pérdida de tu verdadero sentir. Esa lápida tan marcada en tu personalidad que lo único que realiza es remarcar más tu creencia de inferioridad y tu pérdida de valor sobre ti hace que se llegue al “Resquebrajamiento de tu Intimidad”.

Los eventos producidos por el caos y las sensaciones de pérdida nos hacen adentrarnos en un duelo profundo de nuestro sentir haciéndonos pensar que lo hemos perdido todo y realmente así es. Llegamos al grado de simpatizar tanto lo que sentimos que nuestros sentidos son plenamente engañados porque así lo percibimos y lo hemos manifestado: el dolor se vuelve sufrimiento y el sufrimiento se transforma en vacío total y éste se manifiesta en la apatía, en ausencia de sentido y dirección para nuestro sentir.
Todo lo que experimentamos a raíz de esa pérdida emocional o sentimental se ve racionalizada por el proceso intelectual del condicionamiento de nuestras programaciones y nuestros propios prejuicios y falsos valores que hemos ido forjando a lo largo de nuestro diario caminar por el juicio que nuestros actos nos llevan a la culpa.

Así vemos sucumbir nuestra relación íntima con nosotros mismos y desde luego con los demás fragmentándola en múltiples personalidades de acuerdo a las circunstancias y el momento, transformándote en algo que crees ser, pero en realidad nada más te produjo el sentirte adaptado como un camaleón.
Dice un viejo dicho que no sólo a lo que puedes ser capaz de hacer sino a lo que eres capaz de acostumbrarte por adaptación.

Te pregunto: ¿En qué te has convertido?, ¿qué has hecho con el uso de tu libertad y capacidad para crear? Tan sólo lo que has creado lo mejor para un momento, lugar y circunstancia, actuando así en perfección y adaptándote ante el dolor y al sufrimiento.

Creo firmemente que como sociedad estamos inmersos en proceso crucial de evolución y aprendizaje en la forma o medida en que nuestra percepción de la realidad va marcando nuestro entorno desde pequeños y aún más desde el vientre materno. Considero que nos hemos ido perdiendo poco a poco en el camino; por eso es vital e importante buscar ese estado de unificar nuestro sentir.

Por ello te propongo que busques ese momento, quizás ese instante sea hoy. Yo creo que por algo estás ahí sintiendo estas líneas. Sé que pueden ser duras por algún momento pero están hechas con mucho respeto para lo que tú has considerado hasta el día de hoy mejor para ti, aunque te sigan causando dolor. Reflexiona, aquieta tu mente perturbada por el remordimiento y sentido de culpa y date la oportunidad de reencontrarte con tu verdadero ser, aquel que no ha sido dañado con nada.

Si tu yo interno, tu ser interior nunca ha sido mancillado entonces llamas dolor o pérdida, carencia o frustración. Recuerda que todo fue obra de tu falsa idea de las cosas que con tu interpretación distorsionada con la ayuda de tu ego que te ha jugado una mala pasada aunque hayan pasado muchos años.

Recuerda que siempre hay la oportunidad de iniciar de nuevo. Hay que empezar con reconocer las causas que lo originaron y para eso hay que revivirlas desde un punto de reflexivo como un observador para ser lo más real y ante ello tener la humildad de aceptar nuestros errores con actitud positiva para así tomar una decisión que nos genere paz y tranquilidad y con amor propio pedirse y darse el perdón.

De esta manera tendremos el don de darnos la libertad y liberarnos de eso que nos tenía atados a esos instantes y luego perdonar a todos los que inconscientemente involucramos en nuestro proceso de auto destrucción. Ese será nuestro primer paso a reivindicarnos con nuestros mismos.

Considero que sólo a través del acto del perdón sentido es lo único que nos llevará a empezar el proceso de reestructuración de nuestro ser y recobrar nuestra comunicación interna para luego recobrar la intimidad.

Ánimo no ha pasado nada, sólo deja de evadirte ¡ya!
Sé protagonista de tu realidad concientemente con amor y humildad
¡Sí se puede! Ya lo has logrado con estas líneas: ¡Sólo ponte en acción!

Fuente:exitoya.com

domingo, 4 de septiembre de 2011

Actitud de Éxito. Perseverancia, Persistencia y Tenacidad


La gran mayoría de nosotros al leer biografías de personas de éxito nos damos cuenta que muy a menudo aparecen las palabras como: Perseverancia, Persistencia y Tenacidad.Es un hecho que cuando se adoptan este tipo de rasgos y los incorporamos a nuestra vida diaria, estamos mucho mejor preparados para afrontar los retos y para superar cualquier adversidad, es lo que llamamos la Actitud del Éxito.

Todos tenemos experiencias de cuando éramos niños respecto a lo de perseverar en las cosas. La primera vez que montaste en bicicleta o los primeros intentos de aprender a nadar, si pudiste vivir estas experiencias, son ejemplos claros en los que todavía serías incapaz de hacer esas cosas si no hubieras demostrado perseverancia. Al igual que existen estos ejemplos, verás que hay muchos en tu propia vida.
Sin embargo, cuando crecemos y nos convertimos en adultos, a menudo estamos involucrados en otro tipo de desafíos y, aunque muchos de nosotros hemos mantenido la perseverancia de entonces, otros han tomado la decisión de abandonar lo que se proponían a la primera señal de dificultad que han encontrado en su camino.
Claros ejemplos de esto en tu vida podrían ser: un trabajo que has dejado poco después de comenzar sin realmente darle una oportunidad a este o el hecho de realizar un trabajo de bricolaje casero que parecía trivial y que desististe, porque mostraba señales de ser demasiado difícil mientras lo estabas realizando.
Por la razón que sea, a veces los adultos estamos tan conscientes de la necesidad desesperada de no sentirse tropezar que abandonamos a la primera señal de un obstáculo que se avecina con tal de no sentirnos mal. Sin embargo, en última instancia, las personas que siguen probando cuando las cosas no son favorables, al final son las que cosechan las mayores recompensas y acaban consiguiendo lo que querían.
La gran mayoría de nosotros nos estancamos en un estado de inercia continua, no progresamos, estamos siempre en el mismo lugar. Quizás sea porque tenemos demasiado miedo de encaminarnos en algo nuevo ya que es muy probable que nuestro entorno (amigos, familia, compañeros de trabajo…) puedan llegar a burlarse de nuestras ideas o de nuestros planes cuando se los comentamos.
Por la razón que sea, a veces los adultos estamos tan conscientes de la necesidad desesperada de no sentirse tropezar que abandonamos a la primera señal de un obstáculo que se avecina con tal de no sentirnos mal. Sin embargo, en última instancia, las personas que siguen probando cuando las cosas no son favorables, al final son las que cosechan las mayores recompensas y acaban consiguiendo lo que querían.
La gran mayoría de nosotros nos estancamos en un estado de inercia continua, no progresamos, estamos siempre en el mismo lugar. Quizás sea porque tenemos demasiado miedo de encaminarnos en algo nuevo ya que es muy probable que nuestro entorno (amigos, familia, compañeros de trabajo…) puedan llegar a burlarse de nuestras ideas o de nuestros planes cuando se los comentamos.
Las personas que no creen en los planes de otras, piensan que saben quiénes son y por su propia clasificación y, bajo sus propios paradigmas, creencias y formas de ver la vida, realizan una evaluación o un juicio que, en general está dirigido a ti, pero en realidad lo que están haciendo es describirse a ellos mismos.
Por lo tanto, cuando decidas dar un paso hacia la realización de un cambio radical, en tu vida personal o profesional, para enfocarte en hacer algo completamente diferente, ten presente y se muy consciente que vas a recibir críticas y juicios de otras personas respecto de tus nuevos objetivos y aspiraciones, y que es algo completamente normal. Estas personas tienen la sensación de que los vas a dejar atrás. Seguramente también encontrarás a personas en tu entorno que se alegrarán genuinamente del paso que vas a dar, precisamente esas personas ya han realizado cambios en su vida como el que vas a emprender tú, y por eso empatizan contigo y te comprenden perfectamente.
La forma de enfrentar esto es tener absolutamente claro que nada te va a desviar de tu propósito de alcanzar nuevas metas. Acércate a las personas que sí están aprobando tus deseos de alcanzar tus metas, se alegran y te apoyan en ello. Aunque no es aconsejable dejar de lado a los viejos amigos es bueno que seas consciente de que no te deben afectar los comentarios negativos, procedente de ellos, que puedan obligarte a desviarte de tu camino. O sea ¡se tenaz! (Tenacidad)
No te pongas excusas que te inmovilicen y te hagan abandonar. Si tienes dificultades, párate en el camino, identifica los obstáculos, analiza la situación y encuentra una solución para cada uno de ellos, después continua hacia adelante. O sea ¡Persevera! (Perseverancia)
A pesar de errar, de fallar o de tener que cambiar de rumbo por no ir en la dirección correcta, es importante que insistas en mantener tu objetivo vivo dentro de ti. Cuando no estás avanzando, entonces, ¡prueba, prueba, prueba… y prueba! Es necesario aprender de los errores para que te puedas convertir en lo que quieres ser. Para ello, hay que vivir ciertas experiencias que son lecciones y aprendizajes para que tu propio cambio se lleve a cabo. Continua a pesar de los obstáculos. O sea ¡Persiste! (Persistencia)
Concéntrate en lo que puedes hacer frente a lo que no puedes. Sigue adelante, pero recuerda que a veces no es un camino corto, así que avanza a tu propio ritmo y sobretodo no te compares con otros. No sientas ningún tipo de rencor o de resentimiento hacia aquellos que intentan poner en cuestión tu capacidad para conseguir lo que te propones, simplemente perdónalos y sigue adelante, ya que albergar un rencor solo te llenará de energía negativa que no sirve a ningún propósito útil y además te dejará poca para poder moverte hacia adelante.
Tanto la Perseverancia, como la Persistencia y la Tenacidad son cualidades que comparten un rasgo común: todas enfocan la energía en tu objetivo y aunque puedas ver obstáculos en el camino estos quedan desenfocados para ti porque tu atención y por ende tu energía, está puesta en tu meta.
Fuente:coachingexitopersonal.com

sábado, 3 de septiembre de 2011

Los Malos Hábitos en las Relaciones Interpersonales


A menudo las personas no tienen en cuenta como influyen sus malos hábitos en las relaciones interpersonales a la hora de llevarse bien con otra persona. Puedes tener buenas intenciones de hacer que tu relación funcione pero eso no es suficiente cuando se trata de malos hábitos.

Los celos son una enfermedad para muchas relaciones. Una persona siempre puede sospechar que su pareja pueda tener relaciones con otra persona, pero eso sería un pensamiento irracional fruto de una personalidad celosa. Este simple hecho se puede convertir en un mal hábito que si no se frena a tiempo puede perjudicar mucho la relación.
Otro mal hábito en las relaciones interpersonales es que las personas no prestamos atención a las necesidades del otro cuando nos trata de explicar algo que es importante para ella y sólo prestamos atención a las cosas que verdaderamente nos importan. En realidad se está oyendo a la otra persona pero no se está escuchando. Tenemos que saber la diferencia entre escuchar y oir.
Sólo cuando la persona que está hablando dice algo que a la persona que oye le interesa es cuando de repente la otra persona esta escuchando por completo. Este mal hábito de oir y sólo escuchar cuando nos interesa el tema fomenta sentimientos de hostilidad en la persona que habla, y es uno de los malos hábitos que pueden gastar las relaciones interpersonales con el tiempo. Después vienen las sorpresas y ya es cuando te dicen que “cuando te hablo no me escuchas”.
Una persona puede desarrollar malos hábitos en su relacion, sobre todo si es una relacion a largo plazo y si se apoya y dependen demasiado de la otra persona. Se puede depender tanto de la otra persona que uno puede perder la capacidad de cuidar de uno mismo. Este mal hábito de hacer depender tu vida respecto de la otra persona puede afectar en todas las areas de tu vida deteriorándola, hasta el punto de que cuando se rompe la relación te das cuenta que no estás presente y que todo el tiempo has estado ausente y complaciendo a otra persona.
Algunas parejas caen en el mal hábito de pelear continuamente aunque todas las parejas saludables en algún momento están en desacuerdo aunque si se está siempre comunicándose a gritos eso es señal de que algo no anda bien. La verdad es que cuando gritamos a la otra persona por muy fuerte que le hablemos, ya no te esta escuchando.
El hábito más peligroso que existe es el de culpar al otro, es decir, echar la culpa al otro y no asumir tu propia responsabilidad en la relación. Culpar a la otra persona tiene un precio que se te devolverá con creces y sin darnos cuenta estaremos apostando por el deterioro de la relación además de provocar que la autoestima de la otra persona pueda caer hasta llegar a un punto muy bajo.
Si quiere tener unas relaciones interpersonales sanas, es necesario que revises tus malos hábitos y cuanto antes aprendas lo que tu y tu pareja que necesitan para estar bien juntos, mejor será la relación.
¿qué tal si revisas tus malos hábitos en tus relaciones interpersonales y vas corrigiéndolos? te aseguro que notarás una gran diferencia.

Fuente:coachingexitopersonal.com

Las Claves de las Relaciones Exitosas .



¿Cómo están las relaciones en tu vida?

Voy a comentarte cinco puntos básicos que influyen en la obtención de relaciones saludables en cualquier ámbito de la vida.

1. Asume tu parte de responsabilidad en la relación
Llevarse bien y tener una buena comunicación con las personas es sumamente importante. En realidad, todo el mundo debería asumir su propia responsabilidad cuando se trata de mantener amistades. Es muy fácil culpar a los demás cuando las cosas van mal o hay desacuerdos, aunque esto nos puede hacer sentir bien pensando que no es culpa nuestra, por otra parte, también significa que no somos capaces de hacer nada respecto a la situación. Todo lo que hacemos es quejarnos y dar excusas de por qué las cosas no van bien.
Se dice que para que otros cambien, uno tiene que cambiar. Cuando tomas la responsabilidad de recuperar el poder personal sobre tus relaciones entonces empiezas a enfocarte en la creación de los cambios necesarios para que estas sean exitosas.
Puedes hacerte las siguientes preguntas: ¿Cómo puedo contribuir a la relación? ¿Cómo puedo comunicarme más eficazmente para entender al otro? ¿Cómo puedo llegar a un acuerdo? Si sientes algo negativo hacia alguien, piensa “¿Por qué me siento así respecto de esa persona?” Concéntrate en lo que puedes hacer, y te sorprenderás de los resultados. A menudo, los problemas están en nuestra forma de pensar y, al cambiar nuestra forma de pensar, puedes ver a la otra persona o una situación con otros ojos y el problema queda resuelto sin discusión. Asumir la responsabilidad es lo primero y es básico para poder aplicar los siguientes puntos.
2. Respeta la opinión de otras personas
Todo el mundo tiene una realidad diferente o perspectiva de la vida, basada en su educación y en sus propias experiencias. Los problemas pueden surgir cuando alguien comete el error de pensar que su opinión es la verdadera o la realidad. Eso puede ser verdad para esa persona, pero es una locura conservar una idea fija, ser de mente cerrada y no considerar alternativas. Esto ha sido causa de conflictos e incluso guerras, surgidas debido a las diferencias en las creencias y los valores. Mediante la comprensión y el respeto de que alguien pueda tener una experiencia diferente, podemos considerar entrar en los zapatos de esa persona para ver realmente porque está viendo las cosas de esa manera. Esto implica que se le escuche de todo corazón con la intención de comprender y no para demostrarle que está equivocado.
Al escuchar y conocer el punto de vista del otro, somos más propensos a tener una buena relación con él y tener una conversación razonable. Esto abre el camino para poder exponer tu propio punto de vista y también que este sea respetado. Podremos así apreciar que la otra persona está dando su argumento con lo que tiene a su disposición, ya sea la experiencia, conocimientos o apoyo. Considera este punto la próxima vez que alguien haga algo que no tenga sentido para ti.
            3. Enfócate en los hechos, en realidad no se trata de algo personal
Una persona puede ver a alguien hacer algo o decir algo y decidir qué “X” significa “Y”. La gente comete el error de leer la mente y después eso convertirlo en una realidad. A menudo las experiencias pasadas, las creencias y actitudes de la persona influyen en el significado que ella le da a un hecho y eso hará que actúe en respuesta a ese significado percibido. A otra persona diferente puede ser que “X” signifique “Z” y no puede entender el significado del comportamiento de la otra persona.
La mejor manera para que estas dos personas se relacionen es hablar de la realidad, es decir, lo que realmente ocurrió en lugar del sentido que le da cada uno. Se trata de entender la intención de la otra persona.
            4. Se fiel a ti mismo
¿Conoces a personas que no se atreven a expresar su opinión, y van con cuidado con lo que dicen a los demás por temor a que se molesten? ¿A quién beneficia esta actitud? No beneficia a nadie. Al no expresar como te sientes realmente, le estás dando una impresión equivocada de lo que piensas a otras personas. Esto puede provocar en otras personas falso agrado o falsa aceptación hacia ti. El no dar tu punto de vista por temor hace que la relación se deteriore. Está comprobado que dar tu punto de vista y ser fiel contigo mismo en una relación hace que las relaciones sean mejores y más auténticas.
5. Ten Confianza
Creo que la confianza real es cuando una persona da su fe, en alguna situación, independientemente de su experiencia pasada o de sus creencias. Es fácil confiar cuando tu estás de acuerdo, por lo que en realidad no es confianza. Una prueba de confianza es ser capaz de dejarse llevar incluso cuando no tenemos la misma forma de ver la situación.
Creo que a veces tienes que olvidarte de lo que sabes y confiar en lo desconocido. Las personas que no confían en otras terminan haciendo todo por sí mismas y agotadas. Irónicamente, al no delegar, puede tomar más tiempo para hacer las cosas, a veces uno no puede abarcarlo todo y tratar de hacerlo todo bien. Aunque a veces la gente ha tenido problemas serios por confiar en los demás, pienso que este hecho conlleva consigo una enseñanza que no es nunca confiar en alguien de nuevo, sino que más bien es dar tu confianza con prudencia. Hacer la debida averiguación a fin de que se ponga la confianza en las personas adecuadas o en la situación correcta. Esto te hará ahorrar mucho tiempo y mucho trabajo y además podrás disfrutar de más libertad.
La próxima vez que tengas dificultades para relacionarte, da un paso atrás y míralo desde el punto de vista de una tercera persona y asi poder ver los dos lados. Mantén una mente abierta y te sorprenderás a ti mismo del nivel de comprensión que obtendrás. Decídete, pues, a dominar tus relaciones y la comunicación y verás que la vida empezará a ser más fácil.
Fuente:coachingexitopersonal.com

viernes, 2 de septiembre de 2011

Sexo y pasión

Sin la pasión, el sexo se torna rutinario y aburrido. Con la ayuda de técnicas de alcoba avanzadas y del amor, la pareja puede seguir experimentando gran pasión y plenitud. En vez de mostrarse menos apasionado con el correr de los años, el hombre que ve y toca el cuerpo desnudo de su esposa puede excitarse más que nunca. No sólo se estimulará con el placer del deseo y de una mayor intensidad sexual, sino que también podrá notar cuánto más amor, calidez, pasión y afecto sensual podrá experimentar y proporcionarle a ella. Esta captación eleva el sexo a un nivel más alto de pasión y excitación.

Cuando ella siente la pasión que le despierta, puede regocijarse en ese deseo constante de vincularse con ella y proporcionarle placer. También reconoce en el sexo una  oportunidad de compartir el amor en la forma más satisfactoria para ambos. El sexo se convierte en una bella expresión del amor que siente por él y en una oportunidad de recibirlo en las fibras más profundas de su femineidad.

Después de practicar técnicas de alcoba avanzadas, él será mucho más consciente de que, además de darle amor, está recibiendo a su vez el amor que necesita. Se excitará ante ella, no sólo porque siente deseos, sino porque la ama y quiere intimar. Sin depender para su estimulo de alguna mujer de fantasía, sabrá en verdad a quién está haciendo el amor.

El sexo es espléndido cuando se lo comparte con amor y cuando ese amor continua creciendo. Para que la mujer desarrolle su satisfacción sexual, necesita primordialmente sentirse emocionalmente apoyada por la relación, pero también es importante que el hombre tenga la habilidad de entender lo diferente de sus necesidades sexuales.

Fuente: Libro Martes y Venus en el dormitorio, de John Gray.-